Lesiones tardías por radiación: osteoradionecrosis
y necrosis por radiación de tejidos blandos.

El efecto del oxígeno hiperbárico (OHB) sobre los tejidos irradiados es la promoción de angiogénesis y prevención de fibroplasia, el cual es terapéutico y único. El mecanismo de acción de OHB es parecido a lo que ocurre en la cicatrización de las heridas, es la revascularización y cicatrización.

Cuando los tumores malignos son irradiados, las células de los tejidos normales alrededor del área irradiada se dañan y se hacen incapaces de producir colágeno y dividirse. De a poco desaparecen y por ser muy sensibles las células del endotelio (revestimiento interno de los vasos sanguíneos), se destruyen los capilares.

Quedan pocas células, pocos capilares y la cantidad de oxígeno en esta área se hace más y más baja, generando el famoso efecto de tres h: hipocelularidad (pocas células), hipovascularidad (pocos vasos sanguíneos), e hipoxia (poco oxígeno). En los casos no complicados persisten solo un 20 a 40 % de la densidad capilar normal después de una dosis de 6000 a 8000 cGy.

​El efecto del oxígeno hiperbárico es bien estudiado y consiste en crear nuevos capilares, con lo cual crece la llegada de oxígeno y se recupera el tejido. La OHB es un método beneficioso para el tratamiento y la prevención de las lesiones tardías por radiación.

Las publicaciones en su mayoría presentan el nivel de series de casos clínicos consecutivos. Los datos publicados a favor del uso de la OHB en las lesiones tardías actínicas representan diferentes órganos y provienen de distintos países y continentes. Su característica importante es la reproducibilidad de los resultados: casi todos los trabajos reportan un porcentaje de éxito similar (Feldmeier JJ. Hyperbaric oxygen for radiation injury: is it indicated? Curr Oncol. 2011 Oct; 18(5): 211–212).

Los efectos secundarios y adversos son muy pocos y de consecuencias mínimas. Parece oportuno utilizar la OHB en las lesiones por radiación tardía, porque las alternativas son pocas: cirugía radical de eficacia incierta en un huésped ya comprometido o limitaciones severas en la calidad de vida (Danesh-Sani SA1, Shariati-Sarabi Z, Feiz MR. Comprehensive review of hyperbaric oxygen therapy. J Craniofac Surg. 2012 Sep;23(5):e483-91).

Los resultados de un estudio multicéntrico dirigido por la Fundación de Estudios Baromédicos (The Baromedical Research Foundation) en Columbia, Carolina del Sur, Estados Unidos, en el cual participaron centros de EE. UU., México, de Turquía, de la República Surafricana y de Australia, demostraron que la aplicación de OHB en pacientes con proctitis crónica por radiación resultó en mejoría manifiesta de su estado de salud, se observó la respuesta curativa y una mejoría notable en la calidad de vida, según la escala de molestias intestinales. Fueron observados 226 pacientes, 150 elegidos para este estudio, 120 pacientes con seguimiento durante 5 años posteriores.

La mitad de ellos primero constituyó el grupo control, pero al terminar el primer período de investigación, estos pacientes también recibieron la OHB y también mejoraron, igual como en el primer período los pacientes del grupo principal.  El protocolo para la proctitis por radiación en este estudio consistía en 30 sesiones a 2 ATA de 90 min diarias, 5 sesiones por semana; y si no hubo mejoría o la misma fue moderada, se otorgaban 10 sesiones más (Clarke RE, Tenorio LMC, Hussey JR, et al. Hyperbaric oxygen treatment of chronic refractory radiation proctitis: a randomized and controlled double-blind crossover trial with long-term follow-up.  Int. J. Radiation Oncology Biol. Phys., 2008, 72, (1): 134–43).

En los últimos años también algunos pacientes desarrollaron heridas por utilización de rayos en una revascularización cardíaca.

La medicina basada en la evidencia reconoce este tratamiento para las lesiones de mandíbula, laringe, piel, vejiga, recto, colon, esfera ginecológica.

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