Fibromialgias

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Tenemos experiencia en el tratamiento de la fibromialgia con la cámara hiperbárica, que se hizo más reconocido después de la publicación de un estudio realizado en Israel y publicado en mayo de 2015.

(http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0127012)

60 pacientes de sexo femenino entre 21 y 67 años con una antigüedad de la fibromialgia en promedio de 6,5 años fueron divididos en 2 grupos: uno recibió 40 sesiones de oxigenoterapia hiperbárica (OHB) a 2 ATA cinco sesiones por semana, y otro grupo solamente la terapia estándar. El grupo tratado con OHB mejoró manifiestamente y el grupo control no.

Posteriormente el grupo control recibió 40 sesiones de OHB por el mismo esquema y demostró mejoría igual que el grupo tratado desde inicio del ensayo.

Disminuyó manifiestamente el nivel de dolor. Ver Fig. 1.


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Fig. 1. La columna verde corresponde a los niveles de dolor en el grupo control (son altos), la columna azul indica los niveles de dolor en este mismo grupo después del tratamiento con OHB, y la columna roja representa la reducción del nivel de dolor en el grupo de pacientes tratados con OHB desde inicio del estudio.

A todos los pacientes les fue realizado el estudio por imágenes llamado SPECT que determina si la llegada de sangre al cerebro (perfusión) es suficiente o no. La mayor perfusión se asocia con una mayor actividad cerebral, mientras que la perfusión insuficiente lleva a la falta de oxígeno con disminución de la actividad cerebral. Es importante subrayar que en los pacientes con fibromialgia las zonas de cerebro que perciben dolor son más activas y las zonas que frenan la sensación de dolor están con actividad muy baja.
Después del tratamiento con OHB las imágenes muestran los cambios significativos en la actividad cerebral – disminución en las zonas de percepción de dolor (marcadas con el color azul) y aumento en las zonas que frenan el dolor (marcadas con color rojo).

Más específicamente, las áreas del cerebro que anticipan el dolor y se activan en la respuesta al dolor son S1, S2 (áreas de Brodmann 1, 2 y 3), la corteza insular, la corteza cingulada anterior (ACC), la corteza prefrontal (PFC) y el tálamo.

El mecanismo de acción de la corteza cingulada anterior en el procesamiento del dolor no está completamente claro, pero se sugiere que es la liberación del neurotransmisor inhibitorio GABA y/o opiáceos, lo que reduce la excitabilidad de sus neuronas que envían impulsos descendentes a la médula espinal. En consecuencia, esto podría disminuir la información sobre el dolor que llegue desde la médula espinal al cerebro. Así, la activación de la corteza cingulada anterior y otras áreas frontales puede impedir que la información del dolor desde la médula espinal alcance el cerebro y así se reducirá la activación en las áreas rostrales que reciben esta información.

En las imágenes del cerebro después del tratamiento con OHB se observa mejor perfusión de las áreas mencionadas y consecuentemente menor percepción del dolor.
Agregamos la diapositiva del trabajo original de los autores citados.

Este trabajo es muy completo y están disponibles todos los detalles de las características de los pacientes y de su evolución. http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0127012

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